viernes, 27 de mayo de 2016

MATERIAL PARA APRENDER POR MEDIO DEL JUEGO








A TENER EN CUENTA ANTES DE EMPEZAR A JUGAR...
En cualquier juego y en lo referente a personas con discapacidad intelectual, tendremos que tener muy presente lo importante que es valorar el proceso del alumno, reforzar el sentimiento de diversión para todos los jugadores y evitar que nadie se sienta culpable de una mala actuación durante el mismo.

JUEGO: BAILANDO, BAILANDO.
OBJETIVO PRINCIPAL: Expresión corporal e identificación de las partes del cuerpo.
RECURSOS:
- Humanos: Un educador.
-Espaciales: El gimnasio o el aula.
- Materiales: Pañuelos, telas, reproductor de cd y cd de música.
-Participantes: De 10 a 15 alumnos.
DESCRIPCIÓN DEL JUEGO:
El educador reparte a cada alumno un pañuelo y  los participantes se distribuyen libremente por el gimnasio. A continuación el educador pone en funcionamiento el reproductor y los alumnos empiezan a bailar con el pañuelo como les apetezca, hasta que el educador comienza a indicarles partes del cuerpo y en ese momento los jugadores deberán colocarse el pañuelo sobre la parte nombrada y seguir bailando al ritmo de la música.
Se pueden realizar variaciones  del mismo, como por ejemplo jugar en parejas y cuando el educador diga a los alumnos la consigna, cada jugador deberá colocar el pañuelo sobre la parte del cuerpo nombrada de su pareja.
Para llevar a cabo este juego tenemos que tener en cuenta que con los alumnos con discapacidad intelectual será necesario realizar un trabajo previo de identificación de las partes del cuerpo para que luego las identifiquen en el suyo propio, aunque en algunos casos tenga que ser el educador el que realice la acción de señalar una parte de su cuerpo y sean los alumnos quienes por imitación la repitan. 

JUEGO: TRANSPORTANDO DORMILONES.
OBJETIVO PRINCIPAL: Habilidades motrices y fuerza.
RECURSOS:
-Humanos: Un educador.
-Espaciales: El gimnasio o un espacio amplio cerrado.
-Materiales: Colchonetas o sábanas grandes.
-Participantes: De 10 a 15 alumnos (en grupos de 5 jugadores).
DESCRIPCIÓN DEL JUEGO:
El educador forma equipos de 5 alumnos y a cada equipo les entrega una sábana grande o colchoneta. Les explica que el juego consiste en que entre cuatro compañeros deberán transportar a un compañero (un dormilón) arrastrando la colchoneta por el gimnasio. Así pues por turnos uno de los jugadores se convertirá en un dormilón que se estirará sobre la colchoneta y esperará que el resto del grupo le lleve a dar una vuelta por el gimnasio. Se cambiará el rol de dormilón hasta que todos los miembros del grupo hayan participado. 
Para facilitar las cosas a los jugadores con discpacidad intelectual que presenten dificultades de prensión se pueden atar cuerdas en un extremo de la colchoneta para favorecer que puedan arrastrarla.


JUEGO: RAQUETAZOS.
OBJETIVO PRINCIPAL: Habilidades motrices.
RECURSOS:
-Humanos: Un educador.
-Espaciales: El gimnasio o un espacio amplio cerrado.
-Materiales: Distintos tipos de raquetas (de tenis, ping - pong, badminton) de distintos tamaños y que sean poco pesadas; globos (no importa cual sea su tamaño) y una cuerda para delimitar el campo de juego.
-Número de participantes: De 10 a 12 jugadores.
DESCRIPCIÓN DEL JUEGO:
Antes de comenzar el juego con la ayuda de una cuerda delimitaremos el espacio en dos campos o mitades. Los alumnos se repartirán de manera más o menos equitativa a ambos lados del campo. Cada jugador dispondrá de una raqueta, la que haya elegido voluntariamente. Por ambas partes del campo de juego habremos distribuido globos y pelotas. Por lo que cada equipo deberá  lanzárselos a los compañeros del campo contrario para evitar que queden pelotas en su campo.

sábado, 21 de mayo de 2016

ASOCIACIONES INTELIGENCIA LÍMITE



En éstos enlaces podéis ver información de asociaciones que dedican sus esfuerzos para ayudar a personas con inteligencia límite.


http://asociacionenlinea.org/




http://adisli.org/



http://fundacionbelen.org/




http://www.acmil.es/



http://www.aexpainba-fmm.org/comienzo.asp



http://www.aexpainba-fmm.org/comienzo.asp



http://anilia.org/



http://www.ortzadar.net/eu/zentroa/eginkizun/index.html


http://www.fundacionpicarral.org/rdr.php?p=1




http://www.acidh.org/


PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN





Algunas ideas para trabajar con niños con inteligencia límite pueden ser las siguientes:

Programa de entrenamiento en segmentación de palabras. (Calero, Pérez, Maldonado y Sebastián, 1991).
Consiste en que los niños se hagan más conscientes de las unidades que componen el lenguaje y puedan manipularlas, tratando las habilidades de análisis y síntesis.
-Tareas de rima y aliteración consistentes en buscar palabras que terminen o empiecen por el mismo segmento silábico o fonémico.
-Juegos con onomatopeyas.
-Contar el número de segmentos orales: palabras, silabas o fonemas.
-Descubrir un segmento oral diferente en el contexto de una palabra o frase: /dame el balón/, /dame el jarrón/
-Comparar segmentos silábicos o fonémicos “en qué se parecen…”




Enseñanza con apoyos gráficos. (Ehri, Deffner y Wilce, 1984).
Este método implica el uso de ayudas gráficas para la memorización de las relaciones grafema-fonema. La secuencia para aprender cada letra consiste en mostrar un dibujo del objeto: el niño escucha y repite su nombre y aísla su sonido inicial. El profesor dirige entonces la atención del niño hacia la parte relevante del dibujo donde se presenta ese sonido. Luego se le pide que identifique el grafema correspondiente al dibujo y que pronuncie su sonido, que dibuje la letra y que la convierta en el dibujo agregando los detalles relevantes. El paso final implica que mire las letras de nuevo y diga el sonido. Se le estimula a que piense en el dibujo como una ayuda para recordar el sonido, pero debe vocalizar solamente el sonido y no la palabra. Luego se le pregunta el nombre del objeto asociado con la letra.




Programa de mejora de la comprensión lectora. (Paris y Cols, 1986).
Dirigido a alumnos de tercero a quinto de primaria. Integra actividades relacionadas con tres objetivos claves: a) Incrementar el conocimiento de metas, demandas, estrategias y objetivos de la lectura. b) Mejora de las estrategias de comprensión. c) Fomento de la evaluación y regulación de la lectura por el propio alumno.
Las estrategias que se enseñan son:
-Determinar y resumir las ideas principales.
-Realizar inferencias.
-Realizar evaluaciones críticas.
-Control de la comprensión.
Los alumnos reciben información explicita sobre el valor de cada estrategia, las razones por las que fomenta la comprensión, sobre cómo opera y sobre cuando y como utilizarla. Dos de las características claves son el uso didáctico de metáforas y de discusiones en grupo.






Dinámicas de autoestima para niños.
 A algunos niños les puede resultar difícil mantener un buen nivel de autoestima ya sea por críticas ajenas o por los reproches que se hacen ellos mismos. Poseer una autoestima alta es fundamental para poder desarrollarnos en la sociedad y en el mundo de una forma sana, por ejemplo, una persona con una autoestima baja no querrá aprender y no aceptará los cambios.
El Caza-abrazadores: Los niños se reparten por un espacio determinado, a la señal del profesor, todos deben buscar una pareja con la que abrazarse. Cada vez que el profesor de la señal, deben buscar una pareja distinta. Dos niños hacen el papel de “caza-abrazadores” y una vez que han pillado a un compañero sin pareja se intercambian posiciones. Este juego es en realidad una actividad para trabajar la autoestima en niños ya que reforzará las relaciones entre los compañeros de clase.



Actividad para psicomotricidad fina.
Objetivos:
 - Liberar tensiones ayudando a la expresión de las emociones y sentimientos.
-Mantener la calma y paciencia que puede tener el niño y no pasar las líneas.
Materiales:
- Dibujo. 
- Papel de seda de colores.
-Colores.
-Pegamento.
Procedimiento:
El profesor indica que corte en pedazos el papel de seda de distintos tamaños y formas con los dedos, sin la necesidad de tijeras u otros instrumentos, para el rellenado de una figura determinada pídales que pinten las partes que no tienen trozos de papel. 



domingo, 15 de mayo de 2016

¿ES LA INTELIGENCIA LÍMITE UNA DISCAPACIDAD?



La discapacidad es la cualidad de una persona que tiene impedida o entorpecida algunas de las actividades cotidianas consideradas normales, por alteración de sus funciones intelectuales o físicas.
Según las características que presentan las personas con inteligencia límite, podemos concluir que debe ser considerada como discapacidad puesto que  presentan limitaciones cognitivas, educativas, personales, sociales y laborales que hacen necesarios apoyos intermitentes a lo largo de su trayectoria vital.
Debido a todas estas limitaciones, es necesario que se reconozca con un mínimo de un 33% de minusvalía.
Aquí os dejo un vídeo en el que podréis conocer mejor que es la inteligencia límite:








Se ha comprobado que la detección y atención temprana de la discapacidad es especialmente importante, ya que la estimulación diferencial va a condicionar una mejor o peor evolución. El ciclo vital del individuo tomará una dirección u otra según la actitud basal que se toma en el proceso de detección: una dirección encaminada a conseguir la máxima autonomía y autogobierno o bien una orientación más asistencial y protectora de la persona. Es necesario que la detección se produzca lo antes posible para poder aplicar las medidas de atención precoz que favorecerán la estimulación y la normalización de la persona.
Al no considerar la capacidad intelectual límite como un trastorno, distintos investigadores han proporcionado diferentes nomenclaturas a niños con esta problemática, denominándoles “slow learners” (aprendices lentos), “mild intelectual disabled” (discapacidad intelectual ligera) o “mild learning disabilities” (dificultades de aprendizaje ligeras). De la misma manera que el hecho de que la capacidad intelectual límite no sea un retraso mental no significa que estos niños no presenten ciertas dificultades en el aprendizaje, el hecho de que su funcionamiento vital no sea muy diferente cualitativamente del de la población de inteligencia normal, sino solo más precario, no hace que no tengan muchos más problemas psicopatológicos derivados de esas dificultades. De hecho, Hoskyn y Swanson (2000) mencionan cómo los niños con una baja inteligencia y bajos rendimientos y los niños con dificultades de aprendizaje realizan el mismo tipo de procesos cognitivos en la lectura y tienen prácticamente el mismo tipo de fallos, por lo que serían equiparables en cuanto a las necesidades de intervención que tienen.
El no considerar el FIL como un problema necesitado de atención especial puede en sí mismo ir complicando la evolución de estas personas, sometidas a un estrés excesivo derivado de la diferencia entre sus capacidades y las expectativas y exigencias a que se les somete. Simplemente la escolarización en un entorno académico normalizado, y el sobreesfuerzo que esto resulta en un niño con una capacidad límite puede iniciar una trayectoria psicopatológica de ansiedad, mayor incompetencia, fracaso, depresión, etc. La escuela es una parte fundamental en el desarrollo de la persona como tal pues en ella se entrelazan las experiencias personales con la adquisición de conocimientos y habilidades y se sientan las bases del individuo, afectando en el desarrollo de toda su vida posterior. En la medida en que se consiga que el alumnado con inteligencia límite pueda vivir la escuela en igualdad de condiciones gracias a las adaptaciones y apoyos que necesita para superar sus limitaciones, estaremos sentando las bases adecuadas para que en la edad adulta puedan tener un vida normalizada, con los apoyos que procedan. Y sin olvidar la labor de trabajo conjunto de familia y otros profesionales que se necesite.

PAUTAS DE INTERVENCIÓN PARA PADRES





Cuando se hace un balance de la vida de estas personas se deduce que cuando se interviene en funciones de ayuda o asistenciales ya se ha llegado tarde. La detección precoz y la prevención de problemas es muy importante, pero también hay que tener en cuenta las necesidades de las familias con personas con inteligencia límite. En primer lugar, las familias necesitan una asistencia psicológica inicial para facilitar la asunción de la discapacidad del hijo, ya que a veces, cuando la familia recibe la valoración de que su hijo tiene un problema de estas características puede sufrir un impacto importante. A veces, se cuestionan y se pueden sentir culpables, tristes, deprimidos, angustiados ante cómo abordar la situación. Se produce un conjunto de reacciones emocionales dominadas por el duelo de perder súbitamente al hijo idealizado en el que se había depositado lo mejor. La familia, por lo tanto, necesita un soporte y un apoyo en este momento y en los que surgen dudas, de los profesionales.
Por otra parte, necesitan orientación para iniciar la atención temprana ya que la familia es uno de los agentes del proceso. Es decir, su papel es fundamental tanto en el acompañamiento cotidiano, como cuando son necesarias intervenciones rehabilitadoras y/o terapéuticas. La familia debe actuar en equipo con los profesionales. Deben ser orientados sobre cómo responder en determinadas ocasiones, la actitud más conveniente en cada caso, a partir de comprender el por qué de ciertas reacciones o conductas de la persona con inteligencia límite.
Existe bastante evidencia sobre el beneficio que para determinadas condiciones producen los grupos psicoeducativos. Servicios que atienden a este colectivo y, sobre todo, aquellos que presentan problemas emocionales u otros trastornos de salud mental acompañados o no de trastornos de conducta. Las familias, principalmente, necesitan estar bien informadas de las características de sus hijos con  y de sus posibles formas de reaccionar, así como de las respuestas más adecuadas. Esto les dará seguridad y serán unos buenos colaboradores en los proyectos reeducadores que puedan plantearse. Necesitan también información sobre el perfil de capacidades y, su contrario, el perfil de dificultades, así como las diversas opciones que se pueden plantear para su educación e inserción laboral futura. La información ha de ser lo más objetiva y basada en una exploración y valoración exhaustiva, ajustándola a la realidad y a lo que se pueda pronosticar, sin ser catastrofista ni esperanzador en extremo. La familia bien informada, sobre todo en la etapa infantil, ha de dar su opinión en los proyectos educativos.
Respecto a los proyectos laborales puede colaborar en la motivación y el estímulo, pero es la propia persona afectada quien ya debe manifestar su deseo. En el proceso de las personas con inteligencia límite muchas veces requiere unos planteamientos de intervención de tipo transversal. Son varios los recursos y los profesionales que deben intervenir en diferentes momentos. En la etapa infantil va a intervenir el pediatra, el neuropediatra, la escuela, a veces la asistencia social y más adelante se pueden ir sumando la salud mental, los equipos de inserción laboral y determinadas ayudas sociales. Es muy importante la coordinación entre los profesionales de las distintas disciplinas que han de intervenir. Ha de existir un proyecto consensuado que permita una continuidad de planteamientos y cuidados.
Las principales dificultades personales con las que se encuentran los padres son:
-La Inteligencia Límite comporta en la mayoría de los casos un desajuste personal, provocado principalmente por la falta de adaptación al entorno que los rodea. Este entorno configurado por una sociedad cada vez más exigente, competitiva y rápida, no tiene en cuenta ni su problemática, ni sus dificultades ni sus capacidades.
-Las personas con Inteligencia Límite reciben, en la mayoría de los casos, la educación primaria, generalmente con las adaptaciones correspondientes, pero es en la educación secundaria cuando se encuentran incapaces de seguir el ritmo académico que se les pide.
-Limitaciones en la consecución de los apoyos necesarios para vivir de forma
autónoma.
-Mayor vulnerabilidad de padecer, con el paso del tiempo, de patología mental.

Algunos consejos para padres podrían ser los siguientes:
-Pierda el miedo a la etiqueta: inteligencia límite. Lo importante siempre es que todo niño aprende en función de su propia capacidad y en función de las expectativas que sobre él tienen sus padres. No le ponga límites a su hijo.
-Anime a su niño a ser independiente. Por ejemplo, ayúdele a que aprenda las destrezas para el cuidado diario tales como vestirse, comer sólo, usar el baño…
-Cuente con él. Déle tareas a su hijo para hacer. Tenga en mente su edad, su capacidad para mantener atención, y sus habilidades. Divida la tareas en pasos pequeños. Por ejemplo, si la tarea es  poner la mesa, pídale primero que ponga el mantel, después que saque la cantidad apropiada de servilletas. Después pídale que ponga una servilleta en el lugar de cada miembro de la familia en la mesa. Haga lo mismo con los platos, uno por uno. Explíquele lo que debe hacer, paso por paso, hasta que termine el trabajo. Agradézcale mucho el esfuerzo. Demuestre su satisfacción por cómo ha realizado el trabajo.
-Ayúdele cuando su hijo necesite ayuda. Pero sólo la ayuda necesaria para que sea el niño quien realice la tarea. Para que se sienta útil. Para que sea feliz.
-Averigüe cuáles son las destrezas que está aprendiendo su niño en la escuela. Busque maneras de aplicar aquellas destrezas en casa. Por ejemplo, si el maestro está repasando una lección sobre el dinero, lleve su niño al supermercado. Ayúdele a contar el dinero para pagar la cuenta. Ayúdele a contar el cambio.
-Busque oportunidades dentro de su comunidad para que su hijo realice actividades sociales tales como ir de excursión con los Boy Scouts o actividades teatrales en su centro de recreo y deportes. Esto ayudará a su niño a desarrollar destrezas sociales y divertirse.
-Hable con otros padres cuyos niños tienen inteligencia límite. Los padres pueden compartir consejos prácticos y apoyo emocional. Reúnase con la escuela y desarrolle un plan educacional para tratar las necesidades de su niño. Manténgase en contacto con los maestros de su niño. Ofrezca su apoyo.